lunes, 19 de diciembre de 2011

LA FAMILIA FRENTE A LA BULIMIA


Es totalmente incorrecto afirmar que las familias son la causa de un trastorno alimenticio. No obstante, determinadas características familiares, junto con factores individuales de la persona enferma y factores sociales pueden predisponer a una persona a sufrir este tipo de trastorno. 





Factores familiares de predisposición: 
  • Modelo de dinámica familiar: clima tenso, agresivo, distante, poco afectuoso, sobreprotector.
  • Preocupación excesiva por el peso y las dietas en el padre o la madre. 
  • Obesidad de algún miembro de la familia. Para el tratamiento de estas enfermedades es indispensable contar con la colaboración de la familia.
  • El camino que lleva a comprender esta enfermedad siempre es largo y doloroso, y es necesario para poder ayudar a curarla.
Los llamados grupos de padres ayudan a la familia de los enfermos a comprender la enfermedad de las hijas, porque comparten sus experiencias con otras personas con la misma situación.
Al principio los padres buscan información sobre la enfermedad de las hijas y buscan soluciones a determinadas conductas, y los otros padres pueden ayudar con sus experiencias.
El objetivo básico de estos grupos es formar a los padres para que sean elementos terapéuticos.




jueves, 15 de diciembre de 2011

¿CÓMO SABES SI TIENES BULIMIA?

No te gusta tu cuerpo, desearías pesar menos y has decidido ponerte a dieta. Intentas cumplirla pero te ves incapaz. Todas las semanas sientes un ansia irrefrenable por comer y lo haces de forma descontrolada, cuando empiezas tienes la sensación de que no puedes parar. Normalmente durante esos episodios ingieres los alimentos hipercalóricos que te prohibes comer en tu dieta. Cuando terminas te sientes hinchada, te duele el estómago y sobre todo no puedes parar de pensar en la posibilidad de engordar. 




Para evitar lo que temes, te provocas el vómito, o haces ejercicio físico extenuante, o decides ayunar... Piensas que si no estás delgada, eres menos valiosa como persona.
Si te has sentido identificada con el párrafo anterior, es posible que tengas un trastorno de la conducta alimentaria que se conoce como “bulimia nerviosa”.

La bulimia nerviosa es otro trastorno de la conducta alimentaria definido por la presencia de episodios de sobre ingesta compulsiva y descontrolada, durante los cuales se eligen alimentos altos en calorías y se consumen en un espacio muy corto de tiempo. Para evitar la ganancia de peso o compensar lo ingerido, la persona pone en marcha conductas compensatorias, como el vómito auto inducido. Estos episodios aparecen como media 2 veces por semana, desde hace 3 meses. La auto evaluación que hace la persona de sí misma se ve afectada por la silueta corporal.

lunes, 12 de diciembre de 2011

BULIMIA


Las conductas de riesgo son las que si se hacen con una cierta regularidad pueden acabar con la aparición de una bulimia nerviosa. Si se observan algunos de estas conductas en algún familiar o compañero hay que advertirle del riesgo de sufrir bulimia:
  • Se tiene mucho interés por todo lo que está relacionado con el mundo de la moda, las modelos o bailarinas de ballet.
  • Excesiva preocupación por el orden, y aumento en las actividades de limpieza en casa y hacia el estudio. 
  • Hacer comentarios frecuentes sobre el peso, las tallas, el aspecto físico y la alimentación. 
  • Preocuparse en exceso cuando otras personas le hacen algún comentario sobre el aspecto físico. 
  • Considerar que el aspecto físico tiene mucho valor como medio para conseguir el éxito en cualquier área de la vida.  

Detección precoz de la patología
  1. Engañar a los demás sobre su alimentación y conductas de purga.
  2. Nerviosismo a las horas de comer. 
  3. Desaparición de comida de la cocina. 
  4. Aparición de comida escondida en el bolso o en diferentes lugares de la habitación. 
  5. Ir al lavabo al final de las comidas con excesiva frecuencia. 
  6. Cambios del estado de ánimo o de carácter (depresión, irritabilidad). 
  7. Distanciamiento de los amigos y familiares. 
  8. Se evita ir a lugares públicos donde haya comida.


Signos fisiológicos 
  1. Irritación crónica de la garganta y/o pérdida de los dientes provocados por la autoinducción repetida de vómitos.
  2. Dolor muscular y fatiga. 
  3. Oscilaciones de peso (5 ó 10 kg arriba o abajo en poco tiempo). 
  4. Pequeñas rupturas vasculares bajo los ojos. 
  5. Inflamación de las parótidas. 
 
Cambios de actitud
  1. Modificaciones del carácter: depresión, sentimiento de culpa, tristeza, sensación de descontrol... 
  2. Estricta autocrítica. 
  3. Necesidad de recibir la aprobación de la otra gente.